Según informaron fuentes del sector, la producción de laminado en la planta santafesina permanecerá detenida al menos hasta el domingo 7 de septiembre, tras haber estado completamente paralizada entre el 29 de agosto y el 1 de septiembre.
Aunque por el momento la medida afecta solo a esa instalación, la empresa no descarta replicar el esquema en sus otras plantas ubicadas en Rosario, San Nicolás, La Tablada y Villa Mercedes.
Los motivos detrás de esta decisión son claros: la siderurgia operó durante todo 2024 al 50% de su capacidad instalada, y el primer semestre de 2025 no mostró signos de recuperación.
La producción total del año pasado cerró en apenas 600.000 toneladas, frente a 1,2 millones en 2023, una caída que refleja el freno generalizado en sectores clave para el acero, como la industria (-12,4%) y la construcción (-19,5%).

