Para ello, la secretaría de Finanzas, que encabeza Pablo Quirno, ofrecerá títulos con fecha de caducidad posterior a las elecciones nacionales del 26 de octubre.
En esta ocasión los inversores tendrán a disposición:
• Tres letras a tasa fija (Lecaps) con vencimiento al 31 de octubre de 2025, 10 de noviembre de 2025 y 16 de enero de 2026, respectivamente.
• Una letra ajustable a la tasa de los plazos fijos mayoristas (Tamar) con vencimiento al 15 de diciembre de 2025
• Un bono indexado a la inflación (Boncer) con vencimiento al 31 de marzo de 2025.
• Dos bonos indexados a la evolución del tipo de cambio oficial mayorista (Dólar linked) con vencimiento al 31 de octubre de 2025 y 15 de diciembre de 2025, respectivamente.
"Dado que los mayores encajes pueden cumplirse con instrumentos del Tesoro en pesos con vencimiento a 60 días o más cuando son adquiridos en la suscripción primaria, se espera que la demanda se concentre en los plazos más largos" señalaron desde Max Capital.
No obstante, ante la derrota electoral el Tesoro podría tener dificultades para "rollear" su deuda.
Porfolio Personal Inversiones (PPI) señala que "la idea que circula en algunos ámbitos es que las autoridades podrían comenzar a rescatar bonos en pesos para apuntalar las curvas en pesos, pero nos parece contraproducente en el actual contexto de caída en la demanda real de dinero".
"La única manera de fortalecerla es obligando al sistema bancario a aumentar su posición en títulos públicos. El BCRA aprovecharía el anuncio de la próxima licitación (miércoles) para elevar los encajes y ajustar la parte integrable con títulos públicos", añade PPI.
El estudio anticipa que "considerando que el apetito de los agentes privados no financieros por instrumentos en pesos se desvanecerá, el ratio de 'rollover' se verá más tensionado, lo que implica que se necesitará un aumento mayor en el requerimiento de encajes".

