El papa León XIV dio su primera entrevista desde que asumió como Sumo Pontífice en Roma y aseguró que no tiene intenciones de continuar con las reformas iniciadas por el Papa Francisco respecto a la posibilidad de que las mujeres puedan ser diaconisas o mismo respecto al papel del colectivo LGBTQ+ dentro de la institución católica.
En ese sentido, calificó como «muy improbable, ciertamente en un futuro cercano, que la doctrina de la Iglesia cambie en términos de lo que enseña sobre la sexualidad y el matrimonio».
También habilitó al cardenal Raymond Burke, enemigo declarado de Jorge Bergoglio, a presidir una misa tridentina el 25 de octubre en el Altar Mayor de la Catedral de San Pedro, estilo de misa que el propio Francisco prohibió y que despertó el malestar de los sectores más conservadores de la Iglesia de Roma.
Sin embargo, sí se mostró abierto a poder acompañar ciertas políticas que permitan el acceso a lugares de liderazgo para las mujeres dentro de la Iglesia. «Espero seguir los pasos de Francisco», afirmó León XIV, «incluyendo la designación de mujeres en algunos roles de liderazgo en diferentes niveles», agregó. Aunque aclaró que no tiene intenciones de generar reformas que permitan a las mujeres ser sacerdotisas.
Por otro lado, el Sumo Pontífice hizo hincapié en que no tiene «la intención de cambiar las enseñanzas de la Iglesia», haciendo una señal de respeto al sector más conservador del clero romano. «Todos están invitados a entrar, pero no invito a una persona porque sea o no sea de una identidad específica», explicó.

