“Reafirmamos nuestro compromiso con el país, con sus instituciones, con sus trabajadores y con cada argentino que espera que la infraestructura sea una herramienta de inclusión, progreso y equidad. La construcción no es solo una actividad económica: es una expresión concreta de la voluntad de creer, de proyectar futuro y de construir sociedad”, señaló la CAMARCO.
Desde el sector detallaron que el freno en las obras públicas por parte del Gobierno “genera pérdidas económicas, frena servicios esenciales, compromete la competitividad y aumenta la deuda de infraestructura”.
Además, agregaron que la construcción privada “también está paralizada”, generando un “impacto” en el empelo y la economía.

