El informe detalla que el alza fue más moderada que en julio (3,3%), pero confirma nuevas presiones sobre los alimentos básicos. En el caso de un hogar monoparental sin propiedad, la CBT llegó a $1.039.496, unos $20 mil más que el mes anterior.
Para una pareja de adultos mayores propietarios, la canasta se ubicó en $622.817, aunque en este grupo los gastos en salud pesan proporcionalmente más que en otros.
Las diferencias según composición familiar y régimen de vivienda son marcadas.
Dos jóvenes varones sin propiedad necesitaron $977.725, mientras que un adulto solo con vivienda propia requirió $360.306.
“Las líneas de pobreza no son iguales: dependen de la etapa de vida, la cantidad de integrantes y la tenencia de la vivienda”, advierte el informe.
Los aumentos de agosto se concentraron en verduras y hortalizas (+16,3%), pan (+6,1%), aceites y grasas (+5,9%) y frutas (+4,5%).
En cambio, hubo bajas en raíces y tubérculos (-21%), huevos (-13,3%) y legumbres (-7,9%), lo que suavizó la suba total.
En el componente no alimentario, el aumento del Índice de Coeficiente de Engel reflejó mayor presión en transporte, vivienda, salud y educación.

