El gobierno federal de Estados Unidos entró en cierre tras el rechazo del Partido Demócrata en el Senado a la última propuesta republicana para financiar la administración federal. La principal cámara legislativa votó 55 a 45 contra un proyecto que buscaba extender la financiación del gobierno por siete semanas más. La legislación requería 60 votos para superar la obstrucción en el Senado y avanzar.
El fracaso de la propuesta coloca a cientos de miles de empleados federales ante la posibilidad de ser suspendidos o despedidos.
Desde las últimas horas de este martes, la Casa Blanca instruyó mediante una circular a todas las agencias federales “implementar sus planes para un cierre ordenado”, al confirmarse la falta de una nueva ley de asignaciones presupuestarias.
La instrucción detalló que “las agencias afectadas deben ejecutar ahora sus planes para un cierre ordenado”, mientras la Oficina de Administración y Presupuesto, dirigida por Russell Vought, difundió un comunicado que atribuye al Partido Demócrata la responsabilidad por el bloqueo.
La Administración de Donald Trump también señaló directamente a los demócratas por “forzar el cierre del Gobierno” y calificó sus demandas como “descabelladas exigencias políticas” entre las que mencionó un billón de dólares en nuevos gastos.

