La cumbre anual del G20, celebrada en Johannesburgo, Sudáfrica, adoptó una declaración conjunta con dos de los desafíos internacionales más urgentes. Allí llamaron a una paz "justa, integral y duradera" ante los conflictos armados y a proteger la cadena de suministro de minerales críticos.
El documento, aprobado este sábado bajo la presidencia sudafricana, refleja el compromiso de las principales economías globales con el multilateralismo y la cooperación en un escenario internacional marcado por las crisis humanitarias y tensiones geopolíticas.
En la declaración, manifestaron su determinación de trabajar “por una paz justa, integral y duradera" en los territorios de Sudán, la República Democrática del Congo, los Territorios Palestinos Ocupados y Ucrania”, guiados por los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
