El Senado de Santa Fe aprobó la declaración de plaga a las palomas y el proyecto fue enviado a la Cámara baja evaluar la sanción definitiva de la ley.
La iniciativa está lejos de un plan de eliminación de las aves. "No vamos a salir mañana a matar a todas, es mucho más complejo", aclaró el autor de la iniciativa, Rodrigo Borla.
A continuación advirtió que uno de los inconvenientes más preocupantes es el daño que generan en los campos del norte de la provincia.
En concreto, el senador del departamento San Justo impulsa la creación de un "Programa de Control Poblacional de Palomas" en el ámbito rural de Santa Fe.
A su vez, indicó que también está preocupado por la situación en las ciudades: "No sólo es un problema productivo, es un problema urbanístico y sanitario".
Borla indicó que "es una necesidad de hace mucho tiempo. La ley quiere controlar la población de palomas. En los campos, genera problemas en la parte productiva, hay lotes de girasoles en el norte que la mitad han sido comidos. En el caso de las ciudades, es un problema de salubridad , por su materia fecal".
"Pedimos que se convoque a los distintos actores técnicos porque los mecanismos de control no son sencillos. La idea es elaborar un programa para abordar el problema", explicó.

