La empresa de electrodomésticos Electrolux decidió extender hasta diciembre las suspensiones rotativas que afectan a unos 400 trabajadores de su planta ubicada en la zona sur de Rosario. La medida, que suma dos meses más a lo previsto originalmente, se atribuye a la baja en el consumo interno y al exceso de stock acumulado en los depósitos, lo que obligó a la compañía a reducir temporalmente la producción.
En el marco de la negociación con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la firma de capitales suecos se comprometió a abonar el 100 % de los salarios en octubre y noviembre, y el 95 % en diciembre, mientras que la situación de enero permanece incierta.
En consecuencia, las suspensiones alcanzan tanto a operarios como a personal administrativo. El acuerdo entre Electrolux y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario se prorrogó hasta principios de enero, lo que permitirá sostener parcialmente los puestos de trabajo durante los próximos meses.
Pablo Cerra, abogado de la UOM Rosario, explicó que la medida, por su carácter rotativo, “no impacta de manera uniforme en todos los trabajadores”, ya que las suspensiones se aplican de forma alternada entre los distintos sectores de la planta.
Asimismo, el representante gremial señaló que “antes de agravarse por la caída de las ventas, la crisis comenzó con la apertura de las importaciones”, y advirtió: “Sin trabajo no hay plata, y sin plata no hay consumo”, en alusión al círculo vicioso que afecta a la industria nacional.
Durante una entrevista con Radio Universidad de Rosario, Cerra evaluó que «la crisis podría extenderse a otras empresas del sector de línea blanca, dado que la mayor parte de la producción se destina al mercado interno».
En ese sentido, explicó que la situación ya impacta en pymes metalúrgicas proveedoras de grandes firmas, como Electrolux o Acindar, que también comenzaron a aplicar medidas similares.
De hecho, el abogado recordó que unas 30 empresas ya acordaron suspensiones amparadas en el artículo 223 bis del Convenio Colectivo de Trabajo 260/75, que habilita este mecanismo en contextos de crisis productiva.
Además, Cerra anticipó que el panorama podría empeorar en los próximos meses. “Hay empresas que todavía pueden afrontar suspensiones pagas, pero es un mecanismo que no puede sostenerse por mucho tiempo. Tenemos una alarma seria en el sector”, advirtió.
Y puso la situación en cifras: “Desde el inicio del año se perdieron 2.000 empleos en la región, y el rubro más golpeado es el de línea blanca fría”, señaló.
La planta de Electrolux, ubicada en avenida José Batlle y Ordóñez al 3400, es una de las principales del país en la producción de cocinas y lavarropas.
Su nivel de actividad se mantuvo estable hasta comienzos de año.
Sin embargo, la combinación del deterioro del salario real, la baja del consumo, la retracción del crédito y el aumento de las importaciones derivó en una fuerte caída de la demanda y una crisis generalizada en el sector de electrodomésticos.
