Durante el décimo mes del año, el haber mínimo jubilatorio, ajustado por la fórmula de movilidad (que consideró la inflación de agosto, del 2,1%), se fijó en $3 26.298. Al sumar el bono adicional de $70.000, la prestación mínima total ascendió a $396.298.
Sin embargo, a pesar de que el haber mínimo (sin contar el bono) experimentó un crecimiento interanual del 1,8% real, el bono previsional ha mantenido su valor nominal constante desde marzo de 2024 y provocó la caída, según cálculos de ASAP.
El impacto de este congelamiento es significativo: el bono adicional de $70.000 mostró una contracción interanual del 23,8% al compararlo con la evolución de la inflación.
El bono de suma fija se devenga a través del programa de ANSES denominado “Complemento Prestaciones Previsionales”.
La falta de ajuste nominal de este complemento generó que el gasto de este programa registrara una caída del 23,7% real en octubre.
En el acumulado de los primeros diez meses de 2025, la baja interanual de este programa es aún mayor, alcanzando el 28,9%.

