El motivo principal es el fuerte aumento de las importaciones, que alcanzaron niveles récord. En 2025, las importaciones representan el 31% del PBI, el porcentaje más alto en 22 años, superando los niveles de apertura de 2016-2019.
El presidente de Apyme Santa Fe, Mario Galizzi, advirtió que la provincia vive una “apertura de importaciones rápida y violenta”, peor que la de 2016-2019. Denunció que muchas empresas trabajan al 40% de su capacidad, y que incluso Acindar opera al 50% con 600 trabajadores suspendidos.
Según Galizzi, las pymes familiares no pueden competir con precios importados, no acceden a financiamiento ni pueden reconvertirse. Señaló que el gobierno prioriza el optimismo financiero por sobre la economía real, mientras los salarios siguen siendo bajos y el mercado interno se contrae.
El informe concluye que, si continúa este nivel de apertura sin protección ni financiamiento productivo, Santa Fe podría enfrentar un colapso industrial y más pérdida de empleo.

