El dato se inscribe en un mercado laboral juvenil donde la desocupación duplica la media nacional y la informalidad alcanza a seis de cada diez trabajadores. No se trata de elección, sino de supervivencia.
El deterioro salarial, la caída del empleo formal y la falta de oportunidades empujan a los jóvenes hacia formas de «autoempleo» frágil, temporario y sin protección.
En paralelo, el modelo económico de Javier Milei aceleró las desigualdades estructurales: mientras avanza una nueva reforma laboral, crece el temor a una mayor desregulación y retroceso en derechos básicos.
El ajuste económico aceleró el deterioro del mercado laboral en general y del juvenil, en particular. Se trata de un grupo etario que enfrenta una tasa de desocupación que duplica a la media nacional, y con al menos seis de cada diez trabajadores en la informalidad.
En este marco, una encuesta reciente sobre jóvenes y trabajo arrojó un nuevo dato que complementa las estadísticas oficiales: más de la mitad de las y los jóvenes (53%) utilizó en este último tiempo alguna plataforma digital para generar ingresos.
Lo anterior da cuenta de la necesidad de complementar ingresos debido al deterioro salarial y la precariedad de las condiciones de trabajo. De hecho, un 44% sostuvo que estas plataformas no son la fuente principal de ingresos, sino «algo temporal o complementario».
En detalle, el 26% de los consultados dijo usar Mercado Libre/FB Marketplace para reforzar ingresos a sus economías domésticas, también se destacó el uso de redes sociales varias (23%), así como de Apps de delivery (12%) y de transporte como Uber (10%).
Se suman sitios como OnlyFans y Plataformas de freelancing (4%), hasta Criptomonedas (11%) y el uso de sitios de apuestas online (9%), entre los principales.
El informe fue presentado por la consultora Reyes Filadoro y la agencia Enter Comunicación y se realizó en octubre pasado con encuestas presenciales y online a jóvenes de entre 18 y 35 años, en todo el país.
Entre otros aspectos, se destacó que el 77% de los consultados consideró que el trabajo ideal debiera tener entre seis y ocho horas, a la vez que el 50% de los jóvenes que está buscando trabajo siente que la educación «no los preparó adecuadamente para insertarse en el mundo laboral».

