La propuesta surge en un contexto de creciente preocupación por el impacto del e-commerce global en la industria nacional y el empleo formal.
La iniciativa establece la creación de un Registro Nacional de Comercio Digital Extranjero, en el que deberán inscribirse las plataformas y sus representantes en el país. Sin esta inscripción, no podrán cursarse pagos ni despacharse envíos.
Además, las plataformas serán solidariamente responsables por tributos internos, aranceles y certificaciones cuando intermedien ventas a consumidores argentinos sin proveedor local inscripto.
La propuesta, ingresada bajo el número 6501-D-2025 y que es acompañada por sus pares Oscar Agost Carreño y Nicolás Massot, busca establecer reglas claras para las plataformas de comercio electrónico extranjeras que venden productos en Argentina sin radicación local.

