La combinación de clima templado, una agenda de eventos muy activa y los cuatro días consecutivos potenciaron el movimiento.
El gasto total ascendió a $355.789 millones, un 34% más en términos reales que el año pasado. La estadía media fue de 2,3 noches, un 15% superior al fin de semana del año pasado, que había tenido solo tres días.
Los destinos que más viajeros recibieron fueron Mar del Plata, Córdoba, Puerto Iguazú, Mendoza y las ciudades termales de Entre Ríos, además de Bariloche, Salta, Tucumán y los corredores serranos bonaerenses. En el sur se destacaron El Calafate, El Chaltén, Puerto Madryn y Los Antiguos.

