Catalán fue nombrado como director titular Clase D de la empresa en lugar de Carlos Bastos, un ingeniero especializado en energía.
Bastos presentó su renuncia como integrante del directorio «por razones de estricta índole personal», según comunicó YPF.
No obstante, en los pasillos de la Casa Rosada se rumorea que el Gobierno decidió correrlo por su cercanía al ex ministro de Economía Domingo Cavallo, con el objetivo de que quede un hueco para el ex titular del Ministerio del Interior, que responde políticamente a Guillermo Francos.
De esta manera, Catalán -que es abogado y en principio no tiene conocimientos específicos en materia energética- pasará a cobrar uno de los abultados sueldos que abona la empresa público-privada a sus directores.
El arribo al directorio de YPF aparece como un mecanismo aceitado de salida ordenada y recompensada dentro del Gobierno libertario.
El ex jefe de Gabinete Guillermo Francos está ahí y, todavía no aclaró si cobra o no por ocupar el cargo. El ex secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, que dejó el cargo hace más de 13 meses, también se inscribe entre los directores.

