Australia aprobó una ley que prohíbe el uso de las redes sociales a los menores de 16 años, convirtiéndose en el primer país del mundo en llevar adelante tal legislación.
A partir de este miércoles, las empresas deberán eliminar las cuentas de aquellos usuarios que reporten esa edad o menos y, en caso de no cumplir, tendrán que enfrentar multas de hasta casi 50 millones de dólares australianos. La medida aplica para plataformas como Facebook, Instagram, TikTok y YouTube, algunas de las cuales ya se pronunciaron en contra.
La ley surgió de un proyecto presentado en 2024 por la ministra de Comunicaciones, Michelle Rowland, quien se hizo eco de la denuncia de varios padres australianos que aseguraban tener dificultades para restringir el uso de las redes sociales en sus hijos. La norma fue aprobada en noviembre de ese año por la Cámara baja, pero recién obtuvo la promulgación este miércoles 10 tras su paso por el Senado.
