“El estado del club es crítico. No había recursos para afrontar obligaciones básicas y estaba literalmente en cesación de pagos”, afirmó Boero, quien detalló que durante los primeros días de gestión debieron recurrir a avales personales para poder abonar sueldos y levantar inhibiciones que comprometían el normal funcionamiento de la institución.
Puso como ejemplo la reciente resolución de una deuda con Liverpool de Uruguay por 750 millones de pesos: “Pudimos levantar la inhibición gracias al respaldo de socios y gente que colabora con el club”, explicó.
El tesorero Camilo Cristiá fue aún más duro al describir el panorama financiero. Confirmó que en enero se realizará una auditoría contable integral y no descartó que se haya cometido fraude contra el club durante la gestión anterior. “Podría haber existido una actuación deliberada en perjuicio de Newell’s y en beneficio de terceros”, advirtió.
