El premio, uno de los más prestigiosos del circuito, llegó después de una temporada soñada: Zeballos y Granollers conquistaron sus dos primeros títulos de Grand Slam en Roland Garros y Abierto de Estados Unidos.
El éxito en París fue especialmente significativo, ya que cortó una racha de tres finales perdidas en torneos grandes. La pareja hispano-argentina no solo brilló en los Grand Slam.
También sumó otros tres títulos en el circuito ATP, festejando en Bucarest, Madrid y Basilea. Además, alcanzaron las semifinales en Wimbledon, confirmando su gran momento en todas las superficies.
