El 47,5% de los industriales encuestados admitió tener problemas para cumplir con al menos una de sus obligaciones principales (salarios, proveedores, impuestos o servicios).
En tanto, El 8,2% de los empresarios afirmó tener problemas en todos los ítems de pago.
Los rubros con mayores inconvenientes fueron Impuestos (29,3%) y Proveedores (26,7%).
El colapso se evidencia en la falta de liquidez: en el último trimestre se registró un incremento de entre el 30% y el 40% en los cheques rechazados.
El caso más resonante es el de la Bodega Norton, que acumuló más de 40 cheques rechazados por un total de $618 millones de pesos.
La situación es más acuciante para las Pymes, pero ya impacta en los grandes contratos.
El presidente de la Confederación de Pymes Constructoras (CPC), Gerardo Fernández, advirtió que la cadena «se empieza a doblar y a complicar».
El problema es estructural, ya que, los plazos de cobro del Estado se extendieron, pasando de los 30-45 días convencionales a plazos de 60 a 90 días, lo que agrava la falta de capital de trabajo en la base de la pirámide productiva.

