De este modo, la exministra burló el veto de Karina Milei contra el legislador acusado como ideólogo del atentado contra Cristina Kirchner, mientras desfilaban por su despacho desde Martín Menem hasta Diego Santilli y Carlos Guberman.
Con el gobierno sumido en la negociación con bloques aliados y opositores por la ley de leyes, Bullrich consiguió que Abdala sacara el nombramiento de Milman en una función por la que cobrará alrededor de 3 millones de pesos.
La designación de Milman parecía haber tomado por sorpresa al entorno de la vicepresidenta, escogida por Bullrich como antagonista para congraciarse con la Casa Rosada.
En ese contexto, Bullrich metió a uno de sus alfiles desde que condujo la cartera de Seguridad durante el mandato de Mauricio Macri en un lugar estratégico de la Cámara Alta.

