Según explicó el funcionario nacional, esta inversión se enmarca en el proceso de racionalización que impulsa el Gobierno y que incluye una reducción del 18% en la planta de personal, la cancelación de rutas consideradas deficitarias, el cierre de sucursales y la concentración de operaciones en destinos catalogados como estratégicos.
Adorni sostuvo que las medidas adoptadas permitirán “ordenar y modernizar” la empresa, a la vez que señaló que la administración nacional considera que la incorporación de aeronaves con recursos propios constituye un avance hacia el objetivo final de privatizar Aerolíneas Argentinas.

