El borrador del texto, cuya redacción estuvo coordinada por la secretaría de Relaciones Laborales del PJ Nacional, liderada por la diputada Vanesa Siley, plantea el aumento de sueldos, la reducción de la jornada de trabajo y la extensión de la licencia por paternidad, entre otros puntos.
La propuesta, que cuenta con el aval de Cristina Kirchner, fue elaborada con la participación de sindicatos de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y su presentación fue articulada con senadores de Unión por la Patria, que no cambió su nombre en el Parlamento, como Mariano Recalde y Anabel Fernández Sagasti.
El proyecto reclama que el haber base permita cubrir el costo de la Canasta Básica Total, que de acuerdo a datos oficiales supera el $1.257.000, mientras que aquel se ubica en $338.400. En ese sentido, aunque no establece un monto específico, reclama la restitución del carácter «vital y móvil» del salario mínimo.
Además, la contrarreforma exige el respeto a paritarias libres, a diferencia de los acuerdos por productividad promovidos por la administración de Javier Milei, y propone el pago de sueldo únicamente en dinero, sea en pesos u otra moneda.
En cuanto a la jornada laboral, planea acortarla de 48 a 42 horas semanales, con la intención de alcanzar las 40 en el mediano plazo, mientras el Gobierno pretende permitir hasta 12 por día.
«Hoy, la nanotecnología, la inteligencia artificial y la digitalización permiten una reducción», aseguraron fuentes partidarias y subrayaron: «Tiene que ver con la lógica, no con lo ideológico».
A su vez, la oposición aboga por una ampliación de la licencia por paternidad de dos a 90 días, para que sea igual a la materna, y la inclusión de los monotributistas.
«Si el Estado financia la licencia de nacimiento, debe hacerlo para todas las familias, sin importar el tipo de empleo», sostuvieron desde el PJ.
También fija la creación de Comités Mixtos de Seguridad e Higiene en empresas de más de 50 empleados, para abordar riesgos físicos y psicosociales.
Respecto de los trabajadores de plataformas digitales, mientras el oficialismo los considera como «independientes», el peronismo impulsa las negociaciones colectivas por empresa.
Asimismo, establece la implementación de estaciones sanitarias con baños y zonas de descanso, portabilidad de los datos del empleado y el derecho a la desconexión digital, entre otros.

