La incertidumbre es mucha.
Días atrás, la empresa renovó el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) hasta fines de febrero, lo que mantiene la actividad limitada a tres días por semana y los salarios en un 80%. Lleva en ese estado desde junio, sobreviviendo con fondos que llegan desde el ministerio de Economía y un contrato con la empresa Embraer.
En ese marco, la conducción abrirá un nuevo retiro voluntario con un objetivo: reducir en unos 200 puestos la planta, sobre un total actual de 670 empleados. Si se concreta, Fadea habrá quedado con menos de la mitad del personal que tenía cuando Javier Milei asumió en diciembre de 2023.
Vale recordar que en 2024 se llevó adelante otro retiro, en el que se fueron unas 230 personas.
Además, se produjeron renuncias y jubilaciones anticipadas.
A diferencia de procesos previos, este retiro será “direccionado”. La intención es preservar a los técnicos operativos, el capital humano que sostiene la capacidad productiva, y apuntar en cambio a la estructura “orgánica”, compuesta mayormente por personal administrativo y fuera de convenio colectivo.
Hoy, fuentes gremiales calculan en unos 170 empleados los que integran ese grupo.
Habrá que ver cómo sigue la historia porque la cifra es menor a la meta de 200 desvinculaciones que dejó trascender la empresa. En Fadea quieren que el proceso sea rápido; tanto que se lanzaría este mismo martes y duraría pocas semanas.
