La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a oponerse a la reforma laboral del Ejecutivo, tas convocar a marchar el próximo 18 de diciembre. El dirigente Cristian Jerónimo denunció que el proyecto tiene una "redacción maliciosa" y remarcó la necesidad de establecer mesa de diálogo entre el Gobierno y las partes, ya que de lo contrario se busca aprobar "proyectos unilaterales" y "sin impacto real".
Jerónimo señaló que, desde las cúpulas sindicales, consideran que la propuesta oficialista es regresiva: "Entendemos que el proyecto es regresivo, quita derechos individuales y colectivos. No creemos que incorporar nuevos trabajadores al sector formal sea con esta magnitud, vemos que tiene una redacción muy maliciosa".
Subrayó que "hay puntos y flexibilizaciones que le quita todo tipo de protección a los trabajadores" y exigió: "Apelamos a la responsabilidad institucional de Gobierno a que llame a una mesa de negociación. Nunca existió eso, nunca quiso dialogar con las contrapartes naturales que son el sector empresario y el sindical".
La controversia política sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno escaló luego de que el ministro de Transformación y Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, sugiriera que la legislación tendría carácter retroactivo, contradiciendo declaraciones previas de otros funcionarios.
Cristian Jerónimo, uno de los triunviros de la CGT (Confederación General del Trabajo), respondió al ministro, acusándolo de cometer un "sincericidio" que expuso las verdaderas intenciones del Ejecutivo.
"Acaba de tener un sincericidio y lo traicionó su inconsciente. Nosotros lo veníamos planteando y ellos decían que no, que era para los nuevos trabajadores. Cualquier ley aplica para todos", afirmó Jerónimo en declaraciones radiales.