La estadística sostiene que un 52% de los damnificados pertenecían al sexo femenino, que la edad promedio de las víctimas fue de nueve años y que en el 80% de los casos había un parentesco con el presunto agresor (66% eran sus padres y 34% sus madres).
A su vez, se registró un maltrato psicológico o emocional en el 95%, físico en el 37% y abuso sexual en el 9%.
Los profesionales constataron lesiones en 140 niñas, niños o adolescentes, quienes mostraban heridas sufridas en el rostro (36%) y más de la mitad (55%) exhibía lastimaduras como consecuencia de hechos anteriores.
Las denuncias eran recibidas de manera cotidiana o semanal (59%), a la vez que en el 36% de los acontecimientos había altísimo o alto riesgo, conforme a la evaluación realizada por el equipo médico de la OVD.
“Entre los niños y adolescentes afectados, 244 tenían algún tipo de discapacidad.
Hubo cinco adolescentes de entre 16 y 17 años que estaban cursando embarazos al momento de la presentación en la OVD, y cuatro, de entre 15 y 17, que tenían hijos”, agregó el informe.
El 99% de las denuncias fueron derivadas a la Justicia Nacional en lo Civil y el 91% al Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes dependiente del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

