Durante una visita a las principales plantas del sector, el mandatario subrayó que el fortalecimiento de los arsenales de misiles y artillería es la "máxima prioridad" para garantizar la disuasión de guerra del Estado.
Según informó la agencia oficial KCNA, Kim exigió el diseño de un ambicioso plan de producción para el año 2026, enfocado en modernizar las bases técnicas de las empresas militares para cumplir con los requisitos operativos de sus fuerzas armadas.
Este movimiento de Pyongyang ocurre en una semana de alta intensidad diplomática global y añade una nueva capa de tensión a la seguridad regional, mientras las potencias occidentales observan con preocupación el avance de los programas de misiles norcoreanos.

