Pese al rechazo de varios presidentes de países de la región, Trump continua con las agresiones, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, aunque ninguna persona atacada atravesó un proceso legal que verifique su culpabilidad o inocencia.
Mientras tanto, el presidente del Estados Unidos avaló públicamente el centenar de ejecuciones extrajudiciales y la incautación de barcos de petroleros provenientes de Venezuela.
La ofensiva está dirigida principalmente al país gobernado por Nicolás Maduro y también a Colombia, líderada por Gustavo Petro. Trump acusó a ambos mandatarios de colaborar con el tráfico de drogas y justificó la intervención militar.
El lunes por la madrugada, por orden del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur llevó a cabo un "ataque cinético letal" contra la embarcación que navehaban por aguas internacionales, señaló el comando en una publicación en X.
Mientras organizaciones internacionales de derechos humanos advierten que Trum está masacrando a ciudadanos venezolanos sin pruebas sobre los delitos supuestamente cometidos, el Ejército estadounidense intensifica los bombardeos aribitrarios.

