Este reconocimiento ha generado un giro en la narrativa oficial y ha planteado dudas sobre el uso de la fuerza en las operaciones antidrogas.
La declaración de Bradley surgió luego de una sesión informativa en la Cámara Alta, donde tanto demócratas como republicanos pidieron explicaciones sobre lo ocurrido.
En el marco de este proceso, el senador demócrata Jack Reed expresó estar «profundamente perturbado» por el video divulgado y solicitó que se haga público. Reed señaló que esta sesión «confirmó sus peores temores sobre la naturaleza de las actividades militares del Gobierno de Trump».
A pesar de la revelación de Bradley, que dejó claro que la embarcación no iba rumbo a Estados Unidos, el almirante justificó el ataque al argumentar que, aunque el destino final fuera Surinam, existía la posibilidad de que parte del cargamento terminara en Estados Unidos.

