La pérdida también se verifica en el acumulado del año y en la comparación interanual: entre enero y octubre los salarios aumentaron 24%, por debajo de una inflación del 24,8%, y en el último año crecieron 31% frente a un alza de precios del 34,8%.
El exministro Juan Manuel Pusineri advirtió que la caída del salario real es sostenida y que el fuerte retroceso de fines de 2023 y comienzos de 2024 sigue condicionando la recuperación.
Pese a la desaceleración inflacionaria reciente, los ingresos formales no logran recomponer el poder de compra, lo que impacta en el consumo y en el nivel de vida de los trabajadores.

