En el mismo período, las ventas de divisas alcanzaron los USD 3.678 millones, por lo que las compras netas totalizaron USD 22.714 millones. Si se incorpora la categoría de “transferencias de divisas sin fines específicos” del sector privado no financiero, el monto asciende a USD 32.870 millones desde la flexibilización de los controles cambiarios.
De acuerdo al informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario, en abril —primer mes pleno tras el levantamiento del cepo— alrededor de un millón de personas humanas accedieron al mercado oficial y compraron USD 2.077 millones.
La demanda se sostuvo y creció en los meses siguientes: USD 2.283 millones en mayo, USD 2.468 millones en junio y USD 3.473 millones en julio.
En agosto se observó una corrección a la baja, con compras por USD 2.448 millones, aunque septiembre marcó el máximo del período, con USD 5.130 millones, un salto que coincidió con el aumento de la incertidumbre previa a las elecciones, un fenómeno recurrente en la dinámica cambiaria argentina.
En octubre, mes de los comicios, la demanda se mantuvo elevada con USD 4.731 millones.
El quiebre llegó en noviembre, cuando las compras brutas cayeron a USD 1.597 millones, el nivel más bajo desde la salida del cepo, con la participación de unos 1,1 millones de personas.
Sin embargo, en diciembre el interés por la moneda extranjera volvió a repuntar: cerca de 1,5 millones de argentinos adquirieron USD 2.186 millones.

