Bajo la lupa del juez Sebastián Casanello y el fiscal Franco Picardi, cinco funcionarios de alta jerarquía del BCRA —actualmente en funciones pero bajo investigación interna— están imputados tras el secuestro de sus teléfonos y computadoras. Se trata de Diego Volcic, Analía Jaime, Romina García, Fabián Violante y María Fernández.
La Justicia sospecha que los financistas accedían a dólares al precio oficial mediante mecanismos fraudulentos para luego volcarlo al mercado informal, obteniendo ganancias siderales. Según declaraciones de testigos y arrepentidos, parte de ese dinero se habría destinado a la compra de autos de lujo, relojes Rolex y propiedades en Pinamar.

