El triunvirato de la Confederación General del Trabajo (CGT) endurece su postura. Cristian Jerónimo, secretario general de la central y titular del Sindicato del Vidrio, que la oposición al proyecto no es una postura obstinada, sino una defensa ante una iniciativa que carece de impacto positivo en la economía real.
El dirigente aseguró, que la central obrera cuenta con alternativas sólidas para discutir el marco laboral del país.
“Nosotros tenemos un montón de propuestas que están preparadas por nuestros equipos técnicos del sector jurídico de la CGT”, afirmó, destacando que estas iniciativas están siendo presentadas a los distintos senadores y gobernadores en las reuniones que el triunvirato mantiene por todo el país.
Para Jerónimo, el origen de la ley es uno de los puntos más críticos.
Denunció que el texto “se redactó en los buffet de abogados de las grandes empresas” y que, por lo tanto, su alcance es limitado y excluyente.
Según el gremialista, el proyecto no contempla beneficios para las pequeñas y medianas empresas ni tiene la capacidad de generar nuevos puestos de trabajo genuinos.
El impacto del desfinanciamiento
Uno de los puntos que mayor alarma genera en la CGT es el descalce económico que la reforma provocaría en distintos estratos de la seguridad social y el federalismo.
Jerónimo puntualizó tres ejes de desfinanciamiento masivo:
♦ Sistema de Obras Sociales: Advirtió que la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) afecta directamente la salud de los trabajadores.
♦ Régimen Previsional: El proyecto impactaría en la sustentabilidad de las jubilaciones actuales y futuras.
♦ Economías Provinciales: El dirigente estimó que las provincias sufrirían una desfinanciación cercana a los 12.000 millones de dólares, golpeando de lleno a las arcas regionales.
De cara al debate en el Congreso previsto para el mes de febrero, Jerónimo instó a los legisladores y mandatarios provinciales a analizar la magnitud de lo que se pondrá en votación. “Hay que tener un grado de conciencia, junto a los gobernadores como los distintos senadores, de que lo que se está jugando no es un capricho de los trabajadores”, sentenció.
Para el líder sindical, la discusión trasciende lo meramente gremial para convertirse en una disputa por el modelo de desarrollo nacional.
“Lo que se está jugando es el futuro, en algunas medidas, de la Argentina”, concluyó, reafirmando que la CGT dará la pelea en todos los frentes para evitar una ley que considera perjudicial para el mundo del trabajo.

