"Sepa que, en caso de un ataque contra Irán, tanto los territorios ocupados como todas las bases militares y buques estadounidenses en la región serán objetivos legítimos para nosotros", advirtió. Además, Qalibaf advirtió de que Teherán no se limitaría a una posición defensiva pasiva.
"Con estas francas confesiones de su intención de llevar a cabo una agresión militar contra Irán, no consideramos que nuestra defensa se tenga que limitar a reaccionar solo después de un ataque", señaló, agregando que, basándose en indicadores objetivos, su país tomaría "medidas decisivas".
La advertencia final fue especialmente contundente y se dirigió tanto a Washington como a sus aliados regionales.
"Era necesario decirles a ustedes y a todos sus aliados en la región que no cometieran ningún error ni calculasen mal, porque el arrepentimiento no servirá de nada", avisó. El mensaje concluyó con la consigna: "¡Muerte a Estados Unidos!".
