Este miércoles, Estados Unidos anunció que incautó un petrolero ruso. La operación militar sucedió en el Atlántico Norte, tras dos semanas de persecución. Según el departamento de Seguridad estadounidense, el barco trasportaba petróleo proveniente de Venezuela.
La embarcación, llamada "Marinera" y registrada bajo matrícula rusa, anteriormente navegaba con el nombre "Bella I", es propiedad de BurevestMarin. Washington sostiene que el petrolero intentó romper el bloque unilateral impuesto a principios de diciembre por Trump para asfixiar la economía venezolana, plan que culminó con una invasión, el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la apropiación de los recursos naturales del país.
Al buque se lo acusa de haberse provisto de petróleo luego de la decisión de Trump. Sin embargo, autoridades de Rusia indicaron días atrás que el barco circulaba sin carga.
La empresa rusa denunció en las últimas horas que un helicóptero y naves de la Guardia Costera estadounidense intentaron abordarlo para incautar la carga que lleva, situación que finalmente ocurrió pasado el medio día.
El buque se convirtió el epicentro de un cruce diplomática entre Washington y Moscú, luego de que el Kremlin enviara un submarino de su Armada para escoltar el navío y evitar la intromisión de fuerzas estadounidenses.
“Nuestro buque civil, que no lleva carga a bordo y navega en lastre, está siendo perseguido desde hace tiempo por la Guardia Costera de los Estados Unidos”, indicó un comunicado de la empresa rusa, citado por la agencia RT.
