La violenta acción provocó una inmediata y enérgica condena por parte del organismo de la ONU.
En una publicación en la plataforma de redes sociales X, el comisionado general del OOPS, Philippe Lazzarini, describió la acción como “un ataque sin precedentes contra una agencia de las Naciones Unidas y sus instalaciones” y “un nuevo nivel de desafío abierto y deliberado al derecho internacional”.
Lazzarini advirtió que esto sentó un precedente peligroso para la seguridad de todas las organizaciones internacionales.

