“Desde 2009 observamos brotes cada vez más grandes y la aparición de otras enfermedades asociadas al mismo vector, como chikungunya y zika”, explicó, al vincular esta situación con el cambio climático y la modificación de los patrones epidemiológicos.
La funcionaria remarcó que en la provincia no hay casos autóctonos confirmados, aunque sí un monitoreo permanente de casos sospechosos. En ese marco, destacó el trabajo con ovitrampas y la red entomológica. “El control nos permitió comprobar que el mosquito está presente todo el año; antes esto no ocurría”, advirtió.
La funcionaria alertó sobre el riesgo de generar brotes a partir de personas que viajan a zonas con circulación viral.
Chumpitaz concluyó "que la estrategia sanitaria es integral y no se limita al descacharrado. Incluye el uso adecuado de repelentes, la vacunación en personas que ya tuvieron dengue y medidas de protección domiciliaria.

