De todos modos, Rubio confía en que el interés propio motive a Rodríguez a avanzar con los principales objetivos estadounidenses, que básicamente son quedarse con sus enormes reservas de petróleo, de las más importantes del mundo.
El funcionario afirmó que Rodríguez asumió el compromiso de abrir el sector energético venezolano a compañías estadounidenses, concederles acceso preferente a la producción y utilizar los ingresos petroleros para adquirir bienes de Estados Unidos, según declaraciones preparadas para una audiencia legislativa celebrada el miércoles.
“Estamos preparados para usar la fuerza para garantizar la máxima cooperación si otros métodos fracasan”, sentenció Rubio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

