Esta situación llevó a la entidad bancaria provincial a recategorizar la deuda de la empresa, pasando de "normal" a "seguimiento especial" (categoría 2). La parálisis es evidente: de una faena diaria de 600 vacunos, la planta apenas alcanza las 50 cabezas.
A este escenario se sumó, el pasado viernes, el corte del suministro eléctrico por parte de la cooperativa Corpico, debido a una factura impaga que ronda los 120 millones de pesos.
Ante la inactividad y la deuda acumulada, crece la expectativa por una posible negociación con el Frigorífico Gorina.
La firma platense, que busca normalizar su producción tras un incendio en su planta principal, podría alquilar o comprar las instalaciones piquenses, con la promesa de reactivar la actividad plena durante el mes de febrero.
A la deuda bancaria y con Corpico, que le impide operar, se suma la caída de la producción en un 90%, afectando directamente a los trabajadores. Cabe recordar que este mes los empleados y empleadas cobraron solo 500.000 pesos de su sueldo.

