Los cuestionamientos, que se sumaron a la posición de Rusia, exigieron la liberación inmediata del líder chavista y su esposa, Cilia Flores, mientras la ONU y la Unión Europea manifestaron su preocupación por el quiebre del derecho internacional en la región.
Desde Seúl, el gobierno de Kim Jong-un denunció el accionar de la administración de Donald Trump como una "grave violación de la soberanía" y un acto hegemónico.

