El proyecto incorpora un “vicejefe” para las ciudades que superen los 200 mil habitantes, un criterio que, en la provincia, alcanzaría a Rosario y a la capital santafesina.
La idea es que intendente y viceintendente se elijan en la misma boleta, con idéntico mecanismo y por el mismo período.
El diseño también trae una división de tareas: el intendente quedaría concentrado en lo ejecutivo y el vice asumiría un rol institucional clave en el plano legislativo, ya que presidiría el Concejo Municipal, en un esquema similar al que une vicegobernación y Senado.
Uno de los puntos que busca resolver es un “vacío” de autoridad en ausencias temporales del intendente. Hoy, cuando el titular del Palacio de los Leones se ausenta, la máxima representación municipal recae en quien preside el Concejo. Con la figura del viceintendente, ese lugar quedaría definido de antemano: el vice asumiría el mando durante viajes o licencias breves.
Para las ausencias permanentes, el proyecto fija un criterio temporal: el vice completaría el mandato solo si resta menos de un año y medio; si falta más tiempo, se debería convocar a elecciones en el plazo de un mes.

