Así y todo, hay un dato para celebrar: la inflación del 2025 cerró en 31,5%, el menor índice en los últimos ocho años, lo cual no es poco.
Pero los alimentos continúan siendo el rubro que mayores alzas, y eso complica la reducción más profunda de la pobreza.
Según los dato de la consultora LCG, en la segunda semana de enero la categoría Alimentos y Bebidas registró una inflación del 0,5%.
Los aumentos de verduras explicaron el 36% del incremento semanal del rubro, de acuerdo con ese reporte.
Las verduras subieron 2,1%, mientras que en los aceites fue del 1,9%.
Además, “bebidas y lácteos restan casi 0,7 puntos porcentuales a la inflación mensual”.

