“Cualquiera sea la valoración sobre el Gobierno de un país, el sistema de Naciones Unidas se basa en que se respeta la soberanía de los Estados, sea un gobernador absoluto o no”, manifestó.
El ex canciller dijo que la única excepción que permite una intervención militar en un país “es la protección a una población en caso de genocidio”, pero destacó que hay un caso definido así por las Naciones Unidas en Gaza y allí no se procedió de igual modo.
“Ahora se acaba de cometer y se sigue cometiendo (un genocidio) en Gaza y el presidente de los Estados Unidos recibe al presidente de Israel (por Benjamín Netanyahu) sin ningún problema y pasan fin de año juntos”, subrayó.
Puntualizó que el futuro de Venezuela es una incógnita, porque el presidente Donald Trump “dice que ellos van a gobernar o administrar o conducir, pero no está claro lo que significa eso, está claro que quieren acceso al petróleo, pero desde el punto de vista político no se sabe qué va a pasar”.
Además, remarcó las diferencias que se abren después de la intervención militar entre los Estados Unidos y la Unión Europea, porque indican “un distanciamiento en los enfoques que tiende a agravarse”, y mencionó la reivindicación de Trump sobre Groenlandia como la situación más importante.
“Sobre Groenlandia las autoridades de la Unión Europea no saben bien qué hacer”, dijo el diputado y sostuvo que la posición estadounidense implica “romper el corazón de la OTAN y además los europeos tienen la sensación de que los abandonan frente a Rusia y que al mismo tiempo este ataque a Venezuela da ‘piedra libre’ a Moscú en Ucrania”.

