La decisión se inscribe en la agenda de alivio fiscal prevista en la Ley Tributaria 2026 y busca acompañar a dos de los rubros más dinámicos de la economía santafesina.
Con esta reglamentación, los contribuyentes alcanzados comenzarán a tributar a una tasa menor, lo que implica una baja efectiva del impuesto y un impacto directo en la estructura de costos de comercios y establecimientos hoteleros de toda la provincia.
La iniciativa tiene como objetivo fortalecer la actividad económica, sostener el empleo y mejorar la competitividad de pequeñas y medianas empresas, en especial aquellas vinculadas al consumo interno y al turismo.
El ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares, destacó el alcance de la medida: “Seguimos avanzando con nuestra agenda de reducción de impuestos y cumpliendo con lo establecido en la Ley Tributaria 2026.
En este caso, acompañamos al comercio y a la hotelería con una baja concreta de Ingresos Brutos para quienes facturan hasta 180 millones de pesos al año”.
La alícuota reducida del 2,5% está destinada a contribuyentes inscriptos en actividades de comercio y hotelería que no superen el tope de facturación anual establecido.
De este modo, se prioriza el acompañamiento a pequeños y medianos emprendimientos, que constituyen una parte central del entramado productivo y del empleo en Santa Fe.
La aplicación del beneficio no requiere trámites complejos y se basa en información ya disponible en los registros fiscales, en línea con una política tributaria más simple, previsible y equitativa.
El subsecretario de Ingresos Públicos, Florencio Galíndez, subrayó el sentido de la decisión: “Esta medida apunta a aliviar la carga impositiva de sectores clave que generan empleo y movimiento económico en cada localidad de la provincia”.
Y agregó: “La baja de alícuotas es una herramienta concreta para fortalecer la actividad y acompañar el crecimiento”.

