Por los 32 avos de final de la Copa Argentina, Rosario Central y Sportivo Belgrano de Córdoba se enfrentaron en el Estadio 15 de abril de la ciudad de Santa Fe. En la primera etapa, el Canalla se puso en ventaja enseguida por intermedio de Julián Fernández, aumentando Veliz sobre el final.
Las diferencias entre ambos equipos eran bastante notorias, pero había que plasmarlo en el campo de juego. No solo por la diferencia de categorías, el rival juega en el Federal A y hace 3 meses que no compite, sinó por la jerarquía de algunos jugadores del equipo de Almirón.
Enzo Giménez desbordó por derecha, lanzó un centro preciso y Julián Fernández anticipó a su marcador dentro del área y la mandó al fondo de la red para poner el 1 a 0 tempranero, se jugaban apenas '3 y Central ya había conseguido lo más difícil, ponerse en ventaja. Luego tuvo algunas chances de aumentar, pero muy forzadas.
Luego el equipo contrario apeló a las reiteradas faltas, para intentar cortar el juego, en ocasiones con bastante vehemencia y eso le costó irse a las duchas con 4 jugadores amonestados. Pero además de llevó otro gol, en gran jugada combinada, los de Almirón la movieron con el chileno, que alargó para Giménez, que de taco se la pasó a Fideo que alargó para Veliz, que ingresando al área la cruzó de palo para poner el 2 a 0 merecido.
El segundo tiempo estuvo demás, el conjunto auriazul bajó un cambio, convencido que su ventaja no estaba en peligro y su rival ya salió a la cancha con línea de 5 para no sufrir más tantos. Consiguió su objetivo porque el conjunto rosarino no volvió a tener chances claras de gol.
Un segundo tiempo soporífero, de poco fútbol, o mejor dicho nada. Ingresaron Cantizano y Segovia, que no habían tenido minutos con Almirón y debutó Paolo Giaccone, de apenas 18 años. El Gato Ávila hizo sus primeros minutos en su segunda etapa en Central, venía de superar una lesión de tobillo, que le impidió estar en los primeros encuentros.
Central cumplió, mostró superioridad durante todo el encuentro, al partido le sobró claramente un tiempo. No tuvo intenciones de marcar mayores diferencias, de habérselo propuesto, probablemente lo hubiera logrado.
