Por la cuarta fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol, Rosario Central visitó a Aldosivi de Mar del Plata en el Estadio José María Minella de la Ciudad Feliz. La apertura del marcador llegó a los '4 por intermedio de Ignacio Ovando. En el complemento y a poco del final, a los '42 igualó Cordero para el local.
El Canalla comenzó mejor, ante un conjunto local que llegaba tarde a todas, y apelaba ala falta para cortar el juego asociado del conjunto auriazul. Di María ejecutó un córner desde la izquierda, la pelota le cayó en la cabeza al juvenil auriauzul que con un soberbio cabezazo venció al arquero Werner.
Luego los de Almirón siguieron mostrando supremacía en tres cuartos de cancha, con Di María manejando los hilos del equipo rosarino, desplegando toda su magia, pero poco acompañado en la función ofensiva, con algunos chispazos de Fideo parecía alcanzar para manejar la ventaja y buscar ampliar.
Sin embargo, sobre los '25 minutos el local emparejó las acciones y tuvo un par de jugadas de peligro como para marcar el empate. Giménez y Pizarro colaboraban poco con la marca e Ibarra aparecía demasiado solo para recuperar.
Así los de Farré se las arreglaron para llevar algo de peligro frente a Ledesma. Veliz, demasiado aislado y sin ser asistido nunca en esa etapa, debió resignarse a fajarse con los centrales sin poder sacar ventaja. Se fueron a los vestuarios con Central 1 a 0 arriba, y Aldosivi demostrando que podía lastimarlo.
Como Coronel estaba amonestado y Duarte había perdido la totalidad de los duelos en el primer tiempo, Almirón decidió mandar a la cancha al debutante Fernández, colocó al paraguayo de 4, y con Navarro reforzó la mitad de la cancha, eso no redundó en mayor tenencia ni en mayor juego, cedió protagonismo y lo terminó pagando demasiado caro.
Aldosivi, con lo poco que tenía, y lleno de limitaciones, fue en busca de la igualdad, regalando espacios que ni Veliz ni después Copetti pudieron aprovechar. Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.
En una jugada aislada, ya que Ledesma no había tenido protagonismo en el segundo tiempo, y con Mallo como espectador de lujo, Cordera la bajó con el pecho adentro del área y de media vuelta puso el 1 a 1 merecido.
Nuevamente a Central se le escapan puntos sobre el epílogo del partido, aún no advirtió que es mejor defenderse con el balón, lejos del arco propio y hacer correr los minutos.
Todos renuncian a tenerla e intentar jugar, y los rivales juegan, aún los más limitados como la escuadra marplatense. Lo pagó caro Central por mezquino, por no ir a definirlo, por conformarse con poco.
Esa parece ser la consigna del DT, y hasta acá es errónea, nada tiene que ver con la historia de Central, y suele salir mal, incluso ante rivales tan inferiores como el de hoy.
Dirige a Central como si se tratase de Riestra o Barracas Central, sin menospreciar a nadie, el plantel del elenco rosarino está entre los de mayor jerarquía del fútbol argentino, falta que él lo sepa.
