Por la tercera fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol, Rosario Central recibió a River Plate en el Gigante de Arroyito. Igualaron sin goles, en el juego claramente River fue mejor en la primera etapa, y el Canalla mostró superiodirdad en el complemento.
En la primera mitad, River fue un poco más, haciendo pesar el sus individualidades, de la mano de Juanfer Quintero, el equipo de Gallardo tuvo mucho más la pelota, la hizo correr, y de esa forma le impidió a Central hacerse del balón, por lo tanto poder desarrollar su juego.
El conjunto de Almirón extrañó a Campaz, que le da potencia ofensiva por izquierda, el entrenador decidió cambiar esquema e incluir a Copetti, pero como es sabido, el ex Racing está peleado con la pelota, más bien con el fútbol y siempre va en contra que lo que la jugada pide. Él y Veliz sela pasaron pidiendo faltas inexistentes, ante un Tello implacable.
A Di María le costó demasiado generar juego, ya que sin el balón es complejo, la mitad de la cancha auriauzul llegaba con frecuencia a cortar, pero la pelota le duraba poco y nada. La única oportunidad del Canalla en la primera etapa fue un disparo débil del paraguayo. River tuvo un par, en ambas se lució Ledesma, tapando con su cuerpo en la primera y desviando por encima del travesaño en la segunda.
En el segundo tiempo, con solo sacar a Copetti, Almirón mejoró a Central, es más fue el único cambio que hizo, Enzo Giménez se tiró más al centro y Duarte se ubicó en la derecha, para preocupar a Rivero. De paso, el conjunto auriauzul agrupó tres en ese sector de la cancha dónde había sido superado en la primera mitad.
Duarte ingresó bien, picó a cada pelota y siempre preocupó, falló en la definiciones, como de costumbre, caso contrario jugaría en Europa, velocidad y guapeza no le faltan, eso está claro. River metió 5 cambios de lujo, cada uno de los que ponía era mejor de los que sacaba, una ventaja que no tiene otro equipo del fútlbol argentino. Ingresaron el campeón del mundo Huevo Acuña, Salas, Galoppo, Lencina y Subiabre.
Almirón no tocó nada más, a pesar del rodaje ajustado, Central no tiene ese banco, y terminó con 10 de los que comenzaron. La más clara la tuvo Coronel, que recibió por la derecha un pase de Fideo, disparó al arco y Beltran la sacó con esfuerzo. El punto es bueno, el rival es de mucha jerarquía y seguramente será protagonista. Ahora viajará a Mar del Plata, para intentar volver a ser feliz, frente a Aldosivi.
