El informe también reflejó que la media res registró un incremento del 2,2% mensual y del 59,8% en comparación con enero del año pasado.
Estos datos muestran que la presión de precios continúa trasladándose —con distintos ritmos— desde la cadena ganadera hacia el mostrador.
Entre los cortes con mayores subas, la nalga encabezó la lista con un alza del 4,3%. Le siguió el vacío, que se encareció 5%, mientras que el matambre y la colita de cuadril también mostraron fuertes incrementos, ambos del 4,2%.
En contraste, algunos productos tuvieron variaciones más moderadas. El osobuco subió 2% y la picada especial avanzó 2,4%. Incluso la picada común registró una leve baja del 0,7%, marcando diferencias dentro de una misma góndola y evidenciando que no todos los cortes evolucionan al mismo ritmo.

