La reunión se realizó en el marco de la convocatoria de la Secretaría de Gobierno, Municipios y Comunas conforme a la Ley 9996.
Desde el gremio detallaron que los intendentes trasladaron una propuesta de incremento del 9,9% para el primer semestre de 2026, calculado sobre los sueldos de enero de ese año. El esquema contempla un 4% en febrero, un 4% en marzo y el 1,9% restante en mayo.
Sin embargo, desde Festram consideraron que el ofrecimiento está “muy por debajo de las expectativas” del sector.
En términos concretos, el aumento del salario mínimo garantizado representaría apenas $32.500 para el mes de febrero, lo que fue interpretado como un “desprecio hacia los trabajadores municipales”.
Por un lado, la conducción gremial, encabezada por Ignacio J. Monzón, advirtió que la propuesta no contempla el desfasaje del 3% correspondiente a 2025.
Por otro, señaló que no se tuvo en cuenta una garantía salarial mínima de bolsillo para proteger a los sectores de menores ingresos.
Además, remarcaron que existía un compromiso previo de discutir la pérdida real del salario sufrida durante 2025, producto de aumentos inferiores a la inflación y de la reforma previsional impulsada por el gobernador provincial.
En ese sentido, sostuvieron que la oferta presentada como política salarial 2026 desconoce ese deterioro acumulado.
Ante este escenario, si bien se acordó un cuarto intermedio hasta la próxima semana, la federación resolvió convocar a un plenario el martes 3 de marzo.
Allí se debatirán y definirán eventuales medidas de fuerza.
En este marco, el conflicto salarial en el ámbito municipal santafesino podría escalar en los próximos días, en un contexto de tensión creciente entre el sector gremial y los representantes de intendencias y comunas.

