Los números fueron confirmados por el director del Registro Civil de Santa Fe, Sergio Duarte, quien señaló que se trata de un proceso de gran magnitud. “Esa es la dimensión de la caída de la que estamos hablando”, sostuvo el funcionario.
Según explicó, el descenso no es un fenómeno aislado ni exclusivo de la provincia. “Las cifras nos dicen que es un proceso global, pero que se acentúa con mayor fuerza en los grandes centros urbanos”, afirmó.
Dentro del mapa provincial, el impacto es especialmente visible en el departamento Rosario.
Allí, los nacimientos pasaron de alrededor de 25.000 en 2015 a menos de 16.000 en 2025, es decir, unos 10.000 bebés menos por año. Para Duarte, estos datos permiten observar “una foto bastante clara de esta caída dramática de la natalidad”.
No obstante, el fenómeno atraviesa a todo el territorio santafesino y marca una tendencia sostenida que se mantiene incluso por fuera de las grandes ciudades.
Cambios culturales y postergación de la maternidad
Entre las principales causas de la baja de natalidad, el titular del Registro Civil mencionó la postergación de la maternidad y la paternidad, junto con transformaciones profundas en los proyectos de vida y en la composición de las familias.
“Para pensar la composición familiar hay que tener en cuenta cuánto se retrasa la decisión de tener el primer hijo. Nuestros padres nos concibieron mucho más jóvenes de lo que nosotros lo hemos hecho”, indicó.
Y agregó: “Cada vez son más las personas que manifiestan su voluntad de no tener hijos”.
A estos factores se suman condiciones económicas y sociales como la inestabilidad laboral, las dificultades de acceso a la vivienda, la mayor participación de las mujeres en el mercado de trabajo y la modificación de los modelos familiares tradicionales.

