La Confederación General del Trabajo (CGT) avanza en la elaboración de un índice propio de inflación con el objetivo de cuestionar la credibilidad de los datos oficiales y fortalecer su postura contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
Así lo confirmó Cristian Jerónimo, cosecretario general de la central obrera, quien afirmó que el nuevo indicador buscará reflejar el impacto real de los precios en el consumo cotidiano, especialmente tras lo que calificó como el “escándalo del INDEC”.
Jerónimo sostuvo que muchos trabajadores perdieron poder adquisitivo al confiar en cifras oficiales que no reflejan la inflación que se percibe en la “góndola”.
En paralelo, ratificó el rechazo total de la CGT al proyecto de reforma laboral en debate en el Congreso, al que definió como una iniciativa “maliciosa” que avanza sobre los derechos laborales, y advirtió que no permitirán su aprobación sin resistencia.

